No aparece el busto de Guerrita en Córdoba. Un ratero honrado se lo llevó

Mensaje de error

Deprecated function: The each() function is deprecated. This message will be suppressed on further calls en _menu_load_objects() (línea 579 de /var/www/html/sitetendidoWork/includes/menu.inc).

El inteligente aficionado Sr. Carmena y Millán, dedicó esta poesía a la retirada de Guerrita:

Al dejar de vestir la taleguilla
y tranquilo a tu casa retirarte,
puedes decir que diste gloria al arte,
pero también le has dado la puntilla.

Todo a propósito de que el busto del gran torero Cordobés desapareció de una calle de la capital de los Califas donde estaba empotrado hace 30 años.

En el toreo también se ha comentado estos días la extraña desaparición de un busto del todopoderoso Guerrita que había sido retirado de su lugar habitual –en el que llevaba más de 30 años instalado- por no sé qué obras. La denuncia del matador retirado José Luis Moreno –que es concejal popular en el ayuntamiento de Córdoba- ha obligado a reconocer a las autoridades municipales que la escultura no está en los almacenes de la Junta de Andalucía en la que había sido depositada. Dicen que ha sido robada. El ridículo es cósmico.

Don Modesto dijo del torero cordobés : "Guerrita ha sido el lidiador de reses bravas más completo que ha existido hasta el día".

Rafael Guerra Bejarano, Guerrita, nació en Córdoba el 6 de marzo de 1862, en el barrio del Matadero Viejo, el más taurino de la época, siendo su padrino el infortunado Pepete (estaba casado con una hermana de su madre), que había de morir en las astas del toro ese mismo año. Fueron sus padres Juana Bejarano, de familia de toreros, y José Guerra, curtidor de pieles, oficio en que inició a su hijo, conocido por El Llavero, por ejecer el cargo de portero en el Matadero Municipal. Por tal motivo, Rafael Guerra se anunció como Llaverito, al figurar en la cuadrilla de Niños Cordobeses organizada por Caniqui, padre de Mojino. También se anunció, por una sola vez, con el alias de El Airoso, cuando se presentó en la plaza cordobesa de Los Tejares.

Y vengan las anécdotas : Toreaban en una plaza de tercer orden Guerra, Fuentes y Emilio Bomba. Le salió a Guerra un toro difícil, y estuvo mal. Fuentes y Bomba tuvieron buenos toros, y lograron el aplauso del público. Salió el otro toro de Guerrita, difícil también; pero el cordobés se acordó de quién era, de lo que representaba en el toreo, y arriesgando cuanto fue menester, en plaza secundaria, donde ni se ganaba ni se perdía cartel, y él ya lo tenía logrado, expuso hasta conseguir el éxito. Cuando se retiraba a la barrera, incesantemente ovacionado, dijo, encarándose con Fuentes y Bomba: “Creían ustedes que me la ibais a ganar”……..¡Con un torero así, quién había de poder……! Llamada a esto como queráis; pero es la clave de las reputaciones. Un hombre que tiene esa conciencia de su obligación y de su trabajo, bien puede permitirse la frase: “El mejor torero yo, y después de yo, naide.” ¿Para qué falsas modestias en quien tiene tan alto concepto de sí mismo?.

Juan Posada escribe:

"Rafael Guerra, Guerrita, completó el gran trío de toreros (junto con Lagartijo y Frascuelo) que abrieron el camino al toreo moderno, en el tercio final del siglo XIX.......................se hizo torero como banderillero de dos grandes diestros, Fernando el Gallo y Lagartijo. Sus actuaciones subalternas hicieron fama, hasta el punto de ser anunciado en los carteles........................Guerrita cerró el círculo. Deambuló entre el nuevo estilo impuesto por Lagartijo y la continuidad de Frascuelo. Clásico e innovador, quedó entre dos épocas......................Gran torero, pero que no innovó nada, por lo que no influyó en la evolución y perfeccionamiento de la tauromaquia. Su circunstancia nació en época poco propicia para su genio. En cualquier época habría sido un innovador. Pero se lo encontró todo hecho. Sólo pudo ser un rematador.........................Joselito fue su sueño inalcanzable...

Y dónde está el busto de Guerrita ?

Categoria: