Manolo Castañeda corta 1 oreja de merito a novillo de Atenco

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Manolo Castañeda esta por finalizar su campaña en Mexico con halagueños resultados.

Este fin de semana toreò un complejo novillo de Atenco la ganaderìa de casta mas antigua de Amèrica y Europa.

El bogotano ha logrado éxitos en sus presentaciones en plazas de la repùblica mexicana.

Cortò una oreja que tuvo un gran valor por las complicaciones de la casta que cuando se convierte en genio dificulta las faenas.

La hacienda de Atenco, enclavada en el Valle de Toluca, es la más antigua ganadería de toros bravos que aún en pie. Su origen data de la conquista de México. El mismo Hernán Cortés dio como repartimiento a su primo, el licenciado Juan Gutiérrez Altamirano, el pueblo de Calimaya y otras estancias. Con estas propiedades formó la hacienda. Se dice que por intervención del virrey Luis de Velasco se trajeron doce pares de toros y vacas de la región de Navarra, norte de España, de lo cual existe una polémica basada en hechos históricos comprobables que cuestionan la realidad de este acto, sin embargo, no hay duda de que los primeros en traer ganado a la Nueva España fueron los conquistadores, en concreto, Cortés quien originalmente llevó ganado menor a las Antillas y de ahí entró por Veracruz.

Así, Atenco con reses criollas, vivió sus primeros siglos en manos de los condes de Calimaya, quienes la vendieron a Rafael Barbabosa Arzate en 1878 y se convirtió en una de las casas madres de la ganadería brava mexicana. Rafael la posee y ve por ella hasta su fallecimiento el 21 de marzo de 1887, cuando la deja en manos de su viuda y de sus hijos. Aurelio, Herlinda, Antonio, Concepción, Juan de Dios, Rafael y Manuel. El 25 de abril de 1897 lidiaron en La Habana dos toros que mató Juan Jiménez “El Ecijano”, siendo éstos los primeros mexicanos en ser toreados en el extranjero.

En 1910 trajeron de la afamada ganadería de Pablo Romero 4 vacas y 2 sementales, por lo cual se pensó que de ahí tomaba los colores de su divisa, cuando en realidad provienen de la Virgen de la capilla de la hacienda: Nuestra Señora de la Concepción de Atenco, vestida de celeste y blanco, colores que luce desde antes de esta importación de simiente, como lo muestran antiguos carteles.

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