Emociones a raudales en la reaparición de Ureña en Valencia

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Toros de Juan Pedro en Valencia en el mano a mano Ponce-Ureña por incomparecencia de Manzanares que lleva una lesión que lo obligó a la intervención médica. Plaza llena. Un cantaor improvisado dejó desde el tendido unas notas cuando el torero de Chiva terminaba la extraordinaria faena al quinto que emborronó con la espada un Ponce bañado en sudor por el esfuerzo, y las cámaras de Movistar Plus nos dejaron embelesados con esa luz del Levante que aprovechó tan magníficamente el gran Joaquin Sorolla que por estos días tiene una muestra en Londres de 60 de sus cuadros.

Para Ureña este reencuentro con el traje de luces es formidable pues le dieron un encierro de Juan pedro Domecq de esos que las figuras lidian una tarde sí y otra también y no las correosas. Y con un lujazo de compañero, Enrique Ponce.

Sabor agridulce en la reaparición de Paco Ureña que brindó su primer toro a los suyos a aquellos a quienes llamó desde Albacete el día que un pitonazo de un toro en septiembre terminaría por cegarle la visión por el ojo izquierdo tras una aclamada ovación no mas romper el paseillo en el mano a mano con Ponce en Valencia.. La gente sabía que Ureña volvía para no rendirse, que estaba ahí como testimonio de un valor sin cuento.

El primero del valenciano muy flojo. Le buscó las vueltas pero no logró " meterlo en vereda". Al entrar a matar se cortó con la espada y pasó a la enfermería. Se le aprecia una herida en el labio superior que lo tuvo dormido durante toda la corrida. Silencio.

En el primer toro de Ponce, Ureña conmovió a la plaza , puesta en pie, en un quite con ceñidas gaoneras, ajustadas,pasándoselo muy cerca del cuerpo, impecables. A la antigua. Como lo hubiera hecho el propio Rodolfo Gaona.

Ya en la faena mas de un enganchón , momentos rescatables pero la faena no despegó. Lo mejor al principio con unos majestuosos estatuarios y una trinchera de libro. Luego, todo fue a menos incluso a la hora de entrar a matar, pinchando más de una vez, Silencio.

Ponce abre con el capote otro capítulo de su tauromaquia con verónicas volcando se cuerpo , alternadamente sobre ambas piernas,.

El toro no humilló, le falto transmisión a las nobles embestidas y a la manera poncista una faena de recursos técnicos adosados de belleza donde no faltaron trincherillas, pases por bajo y pases por ambas manos. Espada baja porque el toro le echó en el momento del embroque la cara arriba. Una oreja.

"Malafacha" el cuarto, Verónicas de Ureña con el toro que tiende a huir , a salirse de la suerte, aunque vuelve.

Se arranca de largo a la muleta, tiene cierta emoción el toro. La faena tiene altos vuelos con un seguridad y firmeza que aprovecha al límite las buenas condiciones del astado. La lidia se da entre las dos rayas.

Es una dicha ver a un toro embistiendo con clase y bravura en los medios a donde lo ha llevado el lorquino. Y por el derecho por abajo, arrastrando la muleta lo que hace que la plaza estalle en esos olés sentidos y en pie.

Se lo lleva a la segunda raya de menos diámetro, se perfila y pincha. Al segundo intento, entera. El toro rueda en segundos.Oreja que le debe saber a poco al " resucitado" torero de Lorca que ha estado soberbio con su segundo toro.

"El toro fue bueno y me ha regalado muchas alegrías ", dijo.

Ponce lidia al quinto. En la muleta una faena trepidante con toro repetidor en las embestidas. Bravo. Esos cambios de mano, y el toro acomete con chispa por el pitón derecho. Por el izquierdo es menos boyante y el número de muletazos mas corto. No faltaron las poncinas, las distancias y la ligazón. Faena maravillosa con un gran toro, faena que se manchó al cierre con la espada mellada.

Ureña brinda a Rafaelillo que está en una barrera.

Al cogerle el sitio y la distancia la faena tiene una vibración muy grande pues el toro embiste con clase y bravura por el derecho. Por el izquierdo, el toro se queda cortito. Faena emotiva que concluye con bernadinas por uno y otro pitón. En la suerte contraria, pincha arriba.

DIJO Ureña al termino del festejo:

“Ha sido un toro, el sexto, que ha regalado cosas maravillosas. La entrega y la pureza es lo que busco, a veces sale mejor y otras sale peor, pero intento buscarlas cada día”. Ha dicho que ha sido “una faena profunda, con momentos muy bonitos y al final cuando la gente se emociona es por algo. Estoy matando bastante bien, una lástima el pinchazo, pero ojalá sigamos creciendo en todo”.

RESUMEN

Ponce, silenio, oreja y ovación
Ureña,silencio, oreja y aviso y ovación.

Ureña brinda a Rafaelillo que está en una barrera.

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