El rey de España concedió la Orden Isabel la Católica a don Felipe Negret

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Don Felipe Negret, nacido en Popayán, monaguillo de la iglesia de su barrio de la niñez en la austera capital del Cauca, estudiante de derecho y experto jurisconsulto ha sido honrado con la Orden Isabel la Católica en el grado de Caballero por el rey de España, Felipe Sexto. La orden data del siglo XVIII y fue instituida por don Fernando VII.

En un sobrio pero significativo acto en la residencia de la embajada, don Pablo Gómez de Olea Bustinza, le entregó el pergamino y le impulso la Orden como reconocimiento a sus altas calidades morales, su amor por España y ser un adalid en las buenas relaciones entre las dos naciones.

HISTORIA DE LA ORDEN

La Orden de Isabel la Católica fue instituida por el Rey Fernando VII (17841833), el 14 de marzo de 1815, con la denominación de Real Orden Americana de Isabel la Católica, en memoria de la gran Reina a cuya política y auxilios se debió el descubrimiento de América, para premiar la lealtad acrisolada y los méritos contraídos en favor de la prosperidad de aquellos territorios.

Los primitivos Estatutos de la Orden fueron aprobados por Real Decreto de 24 de aquel mismo mes, creándose las categorías de Grandes Cruces y Caballeros de Primera y Segunda Clase, y en ellos se declaraba Fernando VII su Fundador y Jefe y Soberano de la Orden.

Aunque en su origen la Orden constaba de tres categorías, con fecha 7 de octubre de 1816, a sugerencia del Capítulo de la Orden, los Caballeros de primera clase pasaron a denominarse Comendadores y los de segunda clase Caballeros.

Bajo el reinado de Isabel II (1830-1904), se dictó el Real Decreto de 26 de julio de 1847, por el que se acometió la tarea de reorganizar y poner en armonía las cuatro Órdenes Reales que existían en España en la esfera civil: la insigne del Toisón de Oro, la de San Juan de Jerusalén, en sus Lenguas de Aragón y de Castilla; la entonces llamada Real y Distinguida de Carlos III y la americana de Isabel la Católica, que pasó a denominarse desde entonces Real Orden de Isabel la Católica. Esta última se reservaba para premiar exclusivamente los servicios prestados en Ultramar, asimilándose en sus categorías y en su organización a la citada de Carlos III. Así, sus grados pasaron a ser Caballero, Comendador, Comendador de Número, y Gran Cruz.

EL ACTO

El embajador resaltó la amistad de las dos naciones y como personalidades de la calidad de don Felipe Negret se han hecho merecedores a tan alta distinción.

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